Hoy veo con gratitud pero al mismo tiempo con asombro la pertinencia de todos los temas aprendidos hasta el momento en este diplomado de neuroeducación, pues basado en los numerosos estudios del cerebro, sus componentes y amalgamiento con los datos científicos que explican el comportamiento humano, se me ha permitido descubrir la estrecha relación que existe entre ellos, comprendiendo por qué en un momento dado las personas tomamos decisiones, reaccionamos de manera diferente ante ciertos estímulos, aprendemos unas veces más fácil que otras y por qué experimentamos estados emocionales que inciden en el aprendizaje.

Partiendo de la base que el cerebro humano es el órgano central del sistema nervioso y entendiendo que, dentro de él, los seres humanos tenemos un engranaje perfecto que no todos conocemos; en esta oportunidad traeré a colación la percepción, la sensación, la atención, la concentración y la memoria, pues en lo que a mí respecta, los considero como la representación de los aspectos más relevantes en el comportamiento humano y más aún en las personas que hacemos parte de la industria aeronáutica. Engranar estás características les permite a las personas inmersas en la aviación, desarrollarse con profesionalismo, competencia, pero ante todo con un alto grado de responsabilidad.

En un sector de tanta exigencia y precisión, se vuelve casi obligatorio mantener altos niveles de concentración para tomar decisiones ante situaciones difíciles que ponen en riesgo la vida de muchas personas, así como también se requiere de una consciencia situacional alta que le permita tener una percepción del individuo (en cualquier rol aeronáutico) y de la aeronave con relación a los peligros y a las amenazas que se puedan presentar tanto en tierra como en vuelo. Una adecuada percepción le proporcionará a cada individuo la capacidad de anticiparse a lo que pueda ocurrir y decidir de forma asertiva, potencializando su desempeño.

La percepción se configura desde la subjetividad de cada persona, lo que hace que en un solo ambiente haya puntos de vista diferentes que en un momento dado requieran de un acuerdo respetuoso entre aquellas personas que se encuentran involucradas en una decisión colectiva. La percepción puede ser visual (se discriminan formas, colores, contornos), auditiva (recibimiento de sonidos generando emociones basados en lo guardado en la memoria), gustativa y olfativa (evaluar el alimento, percibir olores) y háptica (estímulos táctiles).

Así mismo la sensación es vital en el individuo, pues con las experiencias que se acumulan día a día se desarrolla de tal manera que se convierten en un complemento de lo racional, lo científico y lo especifico, dando así múltiples posibilidades de interpretación de las personas, los mensajes, los estados o simplemente de los momentos, obteniendo finalmente capacidades para desenvolverse.

Con respecto a la atención, elemento también trascendental en la vida del hombre, la cual se conoce como la capacidad de seleccionar información sensorial y direccionar los procesos mentales, es preciso resaltar que con ausencia o déficit de atención difícilmente se logra la efectividad en las tareas propuestas, desencadenado en errores, fallas, omisiones y la ocurrencia de eventos fatales irreversibles. La atención debe ser fortalecida en los seres humanos desde el momento de formación, con estrategias que movilicen al cerebro y motiven y estimulen a la persona a enfocar siempre su atención en lo que ejecute, por sencillo que sea.

Esto indica que “la atención funciona como una puerta que hay que abrir para dejar pasar más información neural. La gente cree que la atención es un tipo de construcción psicológica, pero es completamente palpable; tiene una anatomía, una fisiología y una clínica” (Neville, citada por Begley,2008, p.201).

La concentración, compañera inseparable de la atención, permiten dar respuestas a ciertos estímulos de los seres humanos, quienes logran llevar a cabo tareas potentes y con óptimos resultados. Incentivar la concentración no es tarea fácil, pues depende no solo del compromiso individual por mantenerla, sino de la canalización y direccionamiento que la persona realice a los estímulos externos.

Cuando se guarda o almacena información en el cerebro para después poderla recordar, se hace referencia a la memoria, con la cual podemos construir y mantener el conocimiento, que es finalmente lo que en su mayoría de veces llevamos a la práctica. La memoria es imprescindible para vivir, por tal razón debemos ejercitarla, como quien ejercita un musculo buscando mantenerlo tonificado. “La memoria funciona mucho más eficazmente cuando algo se aprende en un ambiente agradable y ameno. La memoria es selectiva y sobre todo efectiva”

La memoria se asocia a los canales de acceso al cerebro. Por eso se habla de la “memoria visual, la auditiva y la sensorial o cinética, según el órgano de los sentidos que preferencialmente sirva para grabar y retener hechos y conocimientos” (Enciso, 2004,p.145).

Finalmente, y para concluir, la optimización del comportamiento humano se consolida trabajando por mantener un equilibrio entre la percepción, la sensación, la atención, la concentración y la memoria, características que potencializadas pueden llevar a las personas y en este caso a los profesionales aeronáuticos, a lograr un desempeño ideal y con garantías de integralidad y bienestar social. Así mismo, se permiten crear grupos de trabajo efectivos y de alto rendimiento, con capacidad de identificar sus necesidades de entrenamiento y conscientes de su labor, asumiendo cada tarea con responsabilidad y compromiso, teniendo siempre presente que el conocimiento pleno de los colaboradores se obtiene cuando se tiene claro que el comportamiento de cada individuo está estrechamente ligado con el cerebro y cada una de sus partes.

 

 

 

 

VERÓNICA JARAMILLO
Administradora de Empresas
Directora de Seguridad Operacional de Los Halcones S.A.S
Medellín, Colombia

 

 

 

Bibliografía:

Ortiz, A. (2015). Neuroeducación. Ediciones de la U, Bogotá.4

Vilatuña.F, Guajala.D, Pulamarin.J, Ortiz.W (2012). Sensación y percepción en la construcción del conocimiento.Redalyc.org. Recuperado de: http://www.redalyc.org/pdf/4418/441846102006.pdf

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